Las tendencias fitness España 2026 ya tienen ganador oficial: el entrenamiento funcional vuelve al primer puesto del ranking nacional, seguido del entrenamiento en grupos reducidos y del entrenamiento personal. Lo dice la Encuesta Nacional de Tendencias de Fitness en España para 2026, publicada en la Revista Retos a partir de las respuestas de 318 profesionales del sector de todo el país.
Y no, no es una lista de modas para rellenar un post de enero. Es una radiografía bastante incómoda de hacia dónde va el sector: menos gimnasio genérico, menos app, más salud, más supervisión y más especialización. Vamos por partes.
Quién firma la encuesta y cómo se ha hecho
El estudio lo firman Óscar Veiga, Juan José Palos y Manel Valcarce-Torrente, y se publica en la Revista Retos. La metodología es la misma que utiliza el American College of Sports Medicine (ACSM) en su encuesta internacional, lo que permite comparar el ranking español con el global.
La muestra: 318 profesionales del fitness repartidos por toda España. No es una encuesta a usuarios de gimnasio, ojo. Es lo que opinan quienes están al otro lado de la sala: entrenadores, técnicos, gestores. Eso cambia mucho la lectura, porque el ranking refleja lo que el sector ve venir, no necesariamente lo que ya paga la mayoría de clientes.
El top 10 de tendencias fitness en España para 2026
Este es el ranking completo de las diez primeras posiciones, según los datos recogidos por la encuesta y difundidos por Mercado Fitness:
- Entrenamiento funcional
- Entrenamiento en grupos reducidos
- Entraînement personnel
- Programas de fitness para adultos mayores
- Entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT)
- Ejercicio para el control de peso
- Tecnología wearable
- Entrenamiento HIIT
- Ejercicio aplicado al tratamiento del cáncer
- Estudios de fitness personalizados
Por qué el entrenamiento funcional recupera el número 1
Según los autores, la vuelta del funcional a lo más alto refleja la consolidación de un modelo de entrenamiento más versátil, más personalizado y orientado a la funcionalidad, en línea con lo que hoy pide el mercado.
Traducido: la gente ya no viene solo a “ponerse fuerte”. Viene a moverse mejor, a no tener molestias al cargar la compra y a llegar a los sesenta sin depender de nadie. El funcional, bien entendido, encaja ahí como un guante. Mal entendido, sigue siendo una clase de saltitos con bosu, pero eso ya es otro debate.
Grupos reducidos: el formato que más ruido va a hacer
El segundo puesto es, para nosotros, el dato más interesante de todo el informe. El entrenamiento en grupos reducidos (entre dos y cinco personas) se consolida como una de las modalidades más valoradas por los profesionales, y la razón es puramente económica: permite dar atención individualizada a un precio más accesible que el entrenamiento personal uno a uno.
Es la fórmula que resuelve el eterno problema del sector: el cliente quiere supervisión, pero no siempre puede pagar 50 euros la sesión. Con tres personas en la sala, el entrenador mantiene el control técnico y el cliente paga un tercio. Si te interesa este debate, ya escribimos sobre la diferencia entre el entrenamiento individual y el grupal y sobre cómo afecta a la adherencia.
Lo que se ha desplomado (y dice mucho del sector)
Los descensos son tan reveladores como los ascensos:
- Entrenamiento tradicional de fuerza: cae del puesto 9 al 16.
- Aplicaciones móviles de ejercicio: se hunden del puesto 8 al 20.
- Pierden peso también los gimnasios low-cost, las clases colectivas tradicionales y el entrenamiento con peso corporal.
Cuidado con la lectura fácil de la fuerza. Que baje en el ranking de tendencias no significa que la fuerza sea menos importante para la salud: la evidencia científica va justo en dirección contraria, como vimos al analizar cuánto entrenamiento de fuerza necesitas a la semana. Lo que baja es la etiqueta “entrenamiento tradicional de fuerza” como concepto de moda, probablemente absorbida por el funcional y el HIFT, que también son fuerza. La correlación aquí no es causalidad, y conviene no confundirlas.
Lo de las apps, en cambio, sí parece un cambio de fondo. Después de años de euforia digital, el profesional español ya no ve en la app un motor de negocio, sino una herramienta más. Y las que suben, mientras tanto, son otras: manejo de enfermedades crónicas, rehabilitación física y entrenamiento adaptado.
España no es el mundo: las diferencias con el ACSM
Solo nueve tendencias coinciden entre el ranking español y la encuesta global del ACSM. La más llamativa: la tecnología wearable, que lidera el ranking internacional, aquí se queda en el séptimo puesto. Si quieres profundizar en ese frente, hablamos hace poco de qué métricas de los wearables sirven de verdad.
Y hay tendencias muy presentes en España que directamente no aparecen en el ranking global: la nutrición dentro de los programas de fitness, los estudios boutique, la monitorización de resultados y el HIFT. Dicho de otra forma: aquí el negocio se está construyendo alrededor del servicio y de la relación con el cliente, no alrededor del dispositivo.
El retrato del profesional del fitness español (y su nómina)
Esta parte del informe merece un titular propio. El perfil medio del encuestado:
- 72,5% son hombres, y el grupo de edad más frecuente está entre los 35 y los 54 años.
- Más del 69% acumula más de diez años de experiencia en el sector.
- El 68% tiene titulación universitaria en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
- El 34,8% trabaja en centros privados; el 29,1%, en instalaciones públicas; el 12%, en estudios boutique.
- El 76,9% vive del fitness como ocupación principal y el 60,8% lo hace a jornada completa.
- Y aquí el dato duro: más de la mitad declara ingresos anuales por debajo de 35.000 €.
Un sector con formación universitaria, con una década larga de experiencia y con sueldos que, en muchos casos, no reflejan ninguna de las dos cosas. Ese desajuste es el elefante en la sala de todo el informe, y explica bastante bien por qué los formatos que suben (grupos reducidos, especialización, estudios propios) son justamente los que mejoran el margen del profesional sin subirle el precio al cliente.
Qué significa esto si entrenas o entrenas a otros en Barcelona
Si eres entrenador personal, fisioterapeuta o nutricionista, el mensaje de la encuesta es bastante claro: el valor se está desplazando de la sala grande al servicio especializado. Los autores lo dicen sin rodeos, hablando de «una demanda creciente de servicios más individualizados, con mayor supervisión profesional y con objetivos vinculados a la salud, la funcionalidad y la calidad de vida, más allá del rendimiento o la estética».
En la práctica, eso se traduce en tres movimientos muy concretos para este año:
- Monta grupos de dos a cinco personas. Es el punto dulce entre margen y calidad técnica. Ya escribimos una guía sobre los pasos para ofrecer entrenamiento funcional personalizado que te sirve de plantilla.
- Especialízate en una población. Adultos mayores, patología crónica, rehabilitación, oncología: son las tendencias que más suben y las que menos competencia tienen.
- Deja de competir por precio. El low-cost baja en el ranking por algo. Si tu única ventaja es ser barato, tu cliente se va en cuanto abra un gimnasio más barato al lado.
Y si lo que te frena es el espacio —porque montar tu propio estudio en Barcelona no está al alcance de casi nadie con un sueldo por debajo de 35.000 €—, ahí es exactamente donde encaja un coworking fitness: alquilas sala y material por horas, sin traspaso, sin alquiler fijo, sin obra. Es lo que hacemos en Welfare, y es la razón por la que este informe nos parece tan relevante.
Preguntas frecuentes sobre las tendencias fitness en España 2026
¿Cuál es la tendencia fitness número 1 en España en 2026?
El entrenamiento funcional. Recupera el primer puesto del ranking nacional según la Encuesta Nacional de Tendencias de Fitness en España para 2026, publicada en la Revista Retos con 318 profesionales encuestados.
¿Qué es el entrenamiento en grupos reducidos?
Es entrenar en grupos de dos a cinco personas con supervisión de un entrenador. Ocupa el segundo puesto del ranking 2026 y se plantea como alternativa más accesible al entrenamiento personal individual, manteniendo la atención personalizada.
¿Por qué baja el entrenamiento de fuerza tradicional en el ranking?
Cae del puesto 9 al 16 como etiqueta de tendencia, no como práctica. Buena parte de su contenido está absorbido por el entrenamiento funcional y el HIFT, que también entrenan fuerza. La evidencia sobre los beneficios de la fuerza para la salud sigue siendo sólida.
¿Coincide el ranking español con el internacional del ACSM?
Solo en nueve tendencias. La diferencia más visible es la tecnología wearable: primera a nivel mundial y séptima en España. Además, aquí aparecen tendencias ausentes del ranking global, como los estudios boutique o la nutrición dentro de los programas de fitness.
El sector se está poniendo la bata blanca
Si tuviéramos que resumir el informe en una frase, sería esta: el fitness español está dejando de ser una industria de estética para convertirse en una industria de salud. Programas para mayores, ejercicio oncológico, rehabilitación, manejo de enfermedades crónicas… todo eso sube. Las clases masivas y el precio bajo, bajan.
Es una noticia buena para quien entrena y para quien se forma en serio. También es una advertencia: el profesional que en 2026 siga vendiendo “sesiones de gimnasio” a secas va a competir en el peor sitio posible. El que venda criterio, supervisión y un plan para una persona concreta, no.
Última revisión de los datos: 14 de julio de 2026. Fuente primaria: Veiga, Ó., Palos, J. J. y Valcarce-Torrente, M., «Encuesta nacional de tendencias de fitness en España para 2026», Revista Retos.